Médico rehabilitador

Un médico rehabilitador acompaña a personas con problemas funcionales en la vida diaria causados por una enfermedad o un accidente. Estos problemas pueden incluir volver a aprender a caminar, vestirse sin ayuda, realizar las tareas domésticas de forma independiente y regresar al trabajo o al deporte con adaptaciones.

¿Qué es un médico rehabilitador?

El objetivo de un proceso de rehabilitación es lograr que la persona vuelva a ser independiente y funcione de la mejor manera posible. Algunas personas se recuperan por completo después de mucho ejercicio y entrenamiento; otras deben aprender a manejar sus limitaciones para obtener el mejor resultado, con o sin ayudas técnicas.

Por lo general, se trata de enfermedades o lesiones graves del aparato locomotor después de un accidente. El médico rehabilitador no se centra tanto en tratar la enfermedad o lesión, tarea de otros especialistas como el neurólogo, el ortopedista o el cirujano traumatólogo. Se enfoca principalmente en los problemas funcionales que persisten.

Se especializa en:

  • Amputaciones (se ha retirado una parte del cuerpo).
  • Enfermedades del sistema nervioso, como esclerosis múltiple (EM) y tumores cerebrales.
  • Enfermedades de órganos, como afecciones cardíacas, pulmonares o renales.
  • Lesiones cerebrales congénitas o adquiridas, como falta de oxígeno al nacer o un derrame cerebral.
  • Lesiones físicas graves después de un accidente.
  • Malformaciones congénitas, como escoliosis o pies zambos.
  • Dolor crónico.
  • Enfermedades articulares, como la artritis reumatoide.
  • Lesión medular por fractura del cuello o la espalda.

Trabaja en un hospital o centro de rehabilitación, donde colabora estrechamente con otras disciplinas médicas y paramédicas, como médicos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, psicólogos y fabricantes de dispositivos médicos.

¿Qué hace?

Supervisa el proceso de rehabilitación de principio a fin. Puede ser el médico principal o uno de varios médicos que tratan al paciente. El objetivo final es reducir o prevenir los problemas funcionales tanto como sea posible.

Entre sus tareas están coordinar la rehabilitación, analizar la marcha, establecer objetivos y planes de tratamiento, dirigir al equipo, controlar y comentar los avances, aplicar inyecciones y solicitar ayudas técnicas como zapatos ortopédicos, prótesis, férulas y adaptaciones para sillas de ruedas.

¿Cómo se llega a un médico rehabilitador?

Se recurre a él cuando otros médicos han llegado a los límites de su especialidad. Si los medicamentos y/o una operación no han resuelto el problema y persisten las dificultades funcionales, el médico de familia o un especialista puede emitir una remisión.

¿Cómo es la primera cita?

Generalmente ha habido una hospitalización prolongada o un tratamiento previo con otros médicos. Aunque el médico rehabilitador dispone de esa información, quiere conocer directamente cuál es la necesidad de ayuda. Preguntará qué puedes hacer en ese momento y cuál será el objetivo de la rehabilitación, realizará un examen físico y, si es necesario, pruebas adicionales como radiografías, resonancia, tomografía, análisis del movimiento o electrocardiograma. Después comentará contigo y tus familiares las opciones y establecerá objetivos alcanzables en el funcionamiento físico, psicológico y social.

¿Cómo prepararse?

  • Prepara preguntas y anota las molestias funcionales, antecedentes médicos, operaciones, terapias y medicamentos.
  • Piensa en los objetivos que quieres alcanzar, como volver a caminar con una prótesis o regresar al trabajo sin dolor.
  • Lleva a alguien cercano para escuchar y recordar la información y hablar por ti si te cuesta explicar lo que quieres y puedes hacer.

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