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Cirujano vascular
Un cirujano vascular es un especialista médico que estudia y trata las enfermedades de los vasos sanguíneos. Se ocupa de las arterias y venas de prácticamente todo el cuerpo. Solo los vasos sanguíneos del corazón y del cerebro corresponden a otras especialidades.
¿Qué hace un cirujano vascular?
El cirujano vascular trata, entre otros problemas, el estrechamiento de las arterias, las várices, los aneurismas (dilataciones de un vaso sanguíneo) y los problemas de circulación en los brazos y las piernas.
Los vasos sanguíneos transportan oxígeno y nutrientes a los músculos, la piel y los órganos. Cuando la circulación disminuye, aparecen molestias como dolor al caminar, pies fríos o heridas que cicatrizan mal.
¿Cuándo se acude a un cirujano vascular?
El médico de familia deriva al paciente a un cirujano vascular cuando hay indicios de una enfermedad de los vasos sanguíneos. También un internista, cardiólogo o dermatólogo puede derivar a los pacientes. El cirujano vascular investiga la causa de las molestias y conversa sobre el tratamiento más adecuado.
Algunas enfermedades frecuentes son:
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Aneurisma de la aorta abdominal.
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Estrechamiento de la arteria carótida.
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Várices.
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Trombosis y otras enfermedades de las venas.
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Heridas que cicatrizan mal debido a una circulación reducida.
¿Qué hace un cirujano vascular?
Durante la primera consulta, el cirujano vascular conversa sobre las molestias, el estado de salud y el estilo de vida. Después realiza un examen físico. A menudo, el médico complementa la evaluación con una ecografía, un estudio Doppler, una tomografía computarizada o una resonancia magnética para visualizar bien los vasos sanguíneos.
Una cirugía no siempre es necesaria. El tratamiento suele comenzar con recomendaciones sobre el estilo de vida, dejar de fumar, medicamentos y un programa de ejercicios. Si este enfoque no produce resultados suficientes o la circulación está gravemente reducida, el cirujano vascular realiza una intervención. Por ejemplo, una angioplastia, la colocación de un stent o una cirugía de bypass.
La relación entre el cirujano vascular y el fisioterapeuta
El cirujano vascular colabora regularmente con un fisioterapeuta. Esto ocurre sobre todo en casos de claudicación intermitente. Debido al estrechamiento de las arterias, llega muy poca sangre oxigenada a los músculos de las piernas al caminar. Esto provoca dolor o calambres, por lo que las personas deben detenerse cada vez con mayor frecuencia.
En esta enfermedad, la terapia de marcha supervisada suele ser el primer paso del tratamiento. Por eso, el cirujano vascular suele derivar al paciente a un fisioterapeuta especializado en enfermedad arterial periférica. Caminar regularmente bajo supervisión aumenta la distancia que se puede recorrer, mejora la condición física y reduce las molestias. Solo cuando este tratamiento no tiene suficiente efecto o la circulación sigue estando gravemente limitada, se considera una angioplastia o una cirugía.
El fisioterapeuta también desempeña un papel importante después de una intervención. En ese caso, el tratamiento se enfoca en mejorar la condición física y la fuerza muscular, así como en recuperar la confianza al moverse. Además, el paciente recibe recomendaciones sobre un estilo de vida activo y la prevención de nuevos problemas vasculares.